El 3 de abril del 2004, poco después del 11-M, un piso explotaba en Leganés con los presuntos autores materiales dentro, que supuestamente habían actuado en nombre del islam. Cinco de ellos, casi todos muy jóvenes, eran de Tetuán; la misma ciudad de origen de Zouhair El-Hairan. Es por eso que vuelve allí sorprendido por esta vinculación de los ataques con su ciudad i su religión. A partir de conversaciones espontaneas con diferentes personajes de la ciudad, Al-Hamama aporta reflexiones sobre la relación entre las explosiones y el islam.